sábado, 5 de septiembre de 2015

CHINITA o la niña que confundió a Dios con un extraterrestre

Acabo de llegar de la China. De una China muy lejana; de una que, en realidad (y esto es un secreto) no está en ningún mapa. A no ser que podamos ubicar nuestra infancia en alguna cartografía feliz. Acabo de bajarme del avión y de soltar la maleta. Y de verdad, no quería que el viaje terminara. Eso es lo mejor que puede ocurrirte cuando cierras un libro que te ha hecho reír y llorar a la vez. 

Conocí a Antonia Molinero en la Escuela de creación literaria. ¡Cuántas cosas me enseñó! Por ejemplo, a pensar que "la vida no es manera de tratar a las personas"; o a contar el color azul visto por un ciego; o a soñar una novela a partir de una foto; o a descubrir las historias secretas que esconden los periódicos; o a llevar siempre puestas esas gafas 3D con las que poder divisar las esquinas del mundo que otros no ven. También me enseñó ironía, y sentido del humor, y renovación del lenguaje. Pero quizás, de todo lo que me enseñó, lo mejor fue lo de la voz. "Busca tu voz. Escucha tu voz. No se es escritora hasta no tener voz". 

Y eso es Chinita: una voz, una maravillosa voz que te muerde, que te hace cosquillas, que te invade las venas desde que abres la primera página y te encuentras a esa niña de nueve años que, frente a su huevo Kinder, te susurra que lo más importante es saber lo que no se puede decir. 

He amado a "Chinita" porque hay mucho de mí en esta niña-Mafalda que confundió a Dios con un extraterrestre loco y borracho, y que se atrevió a pensar que Jesús era adoptado, y que la Iglesia guardaba cierto parecido con la Casa de Drácula. Hay mucho de mí en esta renacuaja, porque a mí más de una vez también me dieron pastillas blancas y me dijeron: ¡Cállate, Chinita!. Pero, sobre todo, hay mucho de Antonia en esta Chinita. Hay toda una conquista de un mundo y una voz. Hay un libro que no es ni para niños ni para adultos a secas, sino para niños que quieran llegar a ser y para adultos que quieran volver a ser

Gracias por habernos regalado este trozo de tu gran universo en un huevo sorpresa. Porque ahora, al cerrar este libro, me han salido mariposas en las ideas. ¡Enhorabuena, Chinita de amol!


Antonia Molinero. Chinita (2015). Madrid: En Voz Alta ediciones, 2015; 100 pp.; ilustraciones y fotografías: Miguel Ángel Roldán Carro, Campodefresa, Tarek Ode, Noa Fernández Galán, Roy Fernández Galán, Juan Pedro Ayala, Juana Fortuny; ISBN: 978-84-606-7733-8.

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